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jueves, 25 de septiembre de 2014

El apoyo de la familia puede condicionar la evolución del Alzheimer

alzheimerK2-397-El entorno familiar es vital para los enfermos de alzheimer. GettyImages
“Si el entorno del paciente no sabe con qué se está enfrentando su evolución va a ir más rápido”
Una vez que el Alzheimer ha mostrado los primeros síntomas, la familia tiene un papel fundamental para ayudar a ralentizar la evolución de esta enfermedad incurable, que afecta a 600.000 personas en España y que este domingo, 21 de septiembre, celebró su Día Mundial.
“Hay hábitos y actividades que puede ralentizar el deterioro cognitivo”, explica a Europa Press el jefe de Geriatría de la Fundación Vianorte-Laguna, el doctor Javier Gómez Pavón, que señala a la familia como clave en el desarrollo de estos hábitos con el paciente. “Si el entorno del paciente no sabe con qué se está enfrentando su evolución va a ir más rápido”, afirma.
Tratar a estos pacientes no es fácil, cuando se descubre la enfermedad en fases leves carecen de recursos terapéuticos adecuados, de modo que se ven obligados a esperar a que la enfermedad avance para acceder a un Centro de Día en el que puedan recibir terapias que mantengan su autonomía y su funcionalidad.
Es aquí dónde se debe apoyar a la familia y trabajar con ella, de modo que se evite aislar al paciente hasta el punto de verse incomprendido y deprimirse. “Es fundamental cuando se hace el diagnóstico dar atención también a la familia y explicarles cuáles son los cuidados al enfermo; es fundamental cogerlos cuánto antes para que ayuden en el retraso del Alzheimer”, señala este experto, que recomienda atender a la familia al mismo tiempo que al enfermo, desde el primer momento.
Además de reforzar la psicoestimulación y adaptación a los déficits, el cuidador tiene el papel de tratar que el enfermo no se aisle, ya que “eso va a provocar en el paciente mayor depresión e incluso situaciones disruptivas (ira, agresividad, delirios, trastornos del sueño, etc), que “no solo agudizan la enfermedad sino que desestructuran a la familia”.
En las fases más avanzadas “la fuerza del amor”, es decir mantener la parte emocional que une a la familia, también ayuda a conectar al enfermo con sentimientos que reconoce, devolviéndole de algún modo a sensaciones positivas ya vividas. “El enfermo con Alzheimer es una persona apática, cambia según avanza la enfermedad, parece que no tiene emociones, se van aislando pero necesitan continuamente esa emoción, el poder de los besos, los abrazos, etc”, afirma.
“Uno se vuelve desorientado, reconoce a su marido o a su mujer pero no sabe que es su marido o su mujer, reconoce la casa pero no sabe dónde está, el cerebro está alterando pero reconoce un acto o el estar de una persona que le da confianza, y eso lleva consigo que el paciente esté tranquilo”, añade.
Prevención
El experto incide en que existen factores que pueden ayudar a modificar el inicio de la enfermedad, de hecho diversos estudios que indican que los hábitos de vida saludables pueden reducir entre el 40 y el 30 por ciento de los casos de Alzheimer.
Algunos de los factores de riesgo en la enfermedad de Alzheimer que pueden prevenirse son la diabetes, la hipertensión, la obesidad, la inactividad física, la depresión, el tabaquismo y la baja actividad cognitiva. De los siete factores de riesgo detectados, la mayor proporción de casos de Alzheimer se puede atribuir a la inactividad física, porque un tercio de la población adulta son personas sedentarias e inactivas.
“Cuantos más factores de riesgo más riesgo se tiene de Alzehimer pero, al final, esto es como la lotería, puedes tener muchos factores de riesgo y no padecerlo o tener pocas papeletas y padecerlo”, afirma.
Por lo tanto, es importante potenciar las actividades cognitivas (leer, estudiar, hablar varios idiomas, practicar juegos intelectuales, relacionarse con gente, participar en actividades de grupo), controlar los factores que alteran a la circulación sanguínea(azúcar, colesterol, hipertensión, obesidad), llevar una alimentación equilibrada, realizar ejercicio físico y abandonar el hábito del tabaco.
Asimismo, incide en la importancia de mantener las relaciones humanas, “usar el cerebro y la memoria, participar activamente en la sociedad y no mantenerse aislado es importante”, ya que “el aislamiento, sobre todo con la edad, lleva consigo el no ejercitar la memoria”. Además, hay que mantener un buen estado de ánimo, “el bajo ánimo que puede considerarse depresivo y eso es como una droga para el cerebro”.
“Si antes tenías 10 neuronas ahora tienes 8, pero si se ejercita el cerebro esas 8 neuronas pueden suplir la ausencia de esas dos que faltan, así se consigue que el Alzheimer vaya más lento, consigues que esas ocho sean mas resistentes a la enfermedad”, concluye.

viernes, 12 de septiembre de 2014

CARTA DE UNA MADRE A SU HIJA



Mi querida hija, el día que me veas vieja, te pido por favor que tengas paciencia, pero sobre todo trata de entenderme. Si cuando h
ablamos, repito lo mismo mil veces, no me interrumpas para decirme “eso ya me lo contaste” solamente escúchame por favor ,Y recuerda los tiempos en que eras niña y yo te leía la misma historia, noche tras noche hasta que te quedabas dormida. Cuando no me quiera bañar, no me regañes y por favor no trates de avergonzarme, solamente recuerda las veces que yo tuve que perseguirte con miles de excusas para que te bañaras cuando eras niña.
Cuando veas mi ignorancia ante la nueva tecnología, dame el tiempo necesario para aprender, y por favor no hagas esos ojos ni esas caras de desesperada. Recuerda mi querida, que yo te enseñé a hacer muchas cosas como comer apropiadamente, vestirte y peinarte por ti misma y como confrontar y lidiar con la vida.
Si ocasionalmente pierdo la memoria o el hilo de la conversación, dame el tiempo necesario para recordar y si no puedo, no te pongas nerviosa, impaciente o arrogante.
Solamente ten presente en tu corazón que lo más importante para mí es estar contigo y que me escuches. Y cuando mis cansadas y viejas piernas, no me dejen caminar como antes, dame tu mano, de la misma manera que yo te las ofrecí cuando diste tus primero pasos.
Cuando estos días vengan, no te debes sentir triste o incompetente de verme así, sólo te pido que estés conmigo, que trates de entenderme y ayudarme mientras llego al final de mi vida con amor. Y con gran cariño por el regalo de tiempo y vida, que tuvimos la dicha de compartir juntas, te lo agradeceré.
Con una enorme sonrisa y con el inmenso amor que siempre te he tenido, sólo quiero decirte que te amo, mi querida hija.


jueves, 11 de septiembre de 2014

DIEZ MANDAMIENTOS PARA UNA VEJEZ FELIZ

1. Cuidarás tu presentación todos los días. Vístete bien, arréglate como si fueras a una fiesta. ¡Qué más fiesta que la vida!.
2. No te encerrarás en tu casa ni en tu habitación. Nada de jugar al enclaustrado/a o al preso voluntario/a. Saldrás a la calle y al campo de paseo. El agua estancada se pudre y la máquina inmóvil se enmohece.
3. Amarás al ejercicio físico como a ti mismo/a. Un rato de gimnasio, una caminata razonable dentro o fuera de casa. Contra inercia, diligencia.
4. Evitarás actividades y gestos de viejo/a derrumbado/a. La cabeza gacha, la espalda encorvada, los pies arrastrándose. ¡No! Que la gente diga un piropo cuando pasas.
5. No hablarás de tu vejez ni te quejarás de tus achaques. Con ello, acabarás por creerte más viejo/a y más enfermo/a de lo que en realidad estás. Y te harán el vacío. Nadie quiere estar oyendo historias de hospital. Deja de auto llamarte viejo/a y considerarte enfermo/a.
6. Cultivarás el optimismo sobre todas las cosas. Al mal tiempo buena cara. Sé positivo, ten buen humor en las palabras, sé alegre de rostro, amable en los ademanes. Se tiene la edad que se ejerce. La vejez no es cuestión de años sino un estado de ánimo.
7. Serás útil a ti mismo y a los demás. No eres un parásito ni una rama desgajada voluntariamente del árbol de la vida. Gástate hasta donde sea posible y ayuda. Ayuda con una sonrisa, con un consejo, un servicio.
8. Trabajarás con tus manos y tu mente. El trabajo es la terapia infalible. Cualquier actitud laboral, intelectual, artística… Medicinas para todos los males, la bendición del trabajo.
9. Mantendrás vivas y cordiales las relaciones humanas. Desde luego que las que anudan dentro del hogar, integrándose a todos los miembros de la familia. Ahí tienes la oportunidad de convivir con todas las edades, niños, jóvenes y adultos, el perfecto muestrario de la vida. Luego ensancharás el corazón a los amigos, con tal que los amigos no sean exclusivamente viejos como tú. Huye del bazar antigüedades.
10. No pensarás que todo tiempo pasado fue mejor. Deja de estar condenando a tu mundo y maldiciendo tu momento. Alégrate de que ser parte del mismo y poder ver muchas cosas lindas y nuevas.
¡No te olvides de reír a menudo para mantener la salud!
Autor desconocido.