Servicio fines de semana y festivos

Servicio asistencial fines de semana y festivos, desde las 10:00h. a las 18:00h.
Teléfonos información.- 637 450 113 - 984 184 237

lunes, 18 de julio de 2011

Al cuidador de los mayores

Recomendaciones para el cuidado del mayor en situación de dependencia

El cuidado de mayores en situación de dependenciadebe ser de calidad, sin discriminación, y siempre se deben tomar las medidas necesarias para garantizar el bienestar y la comodidad.

cuidar al mayor

foto por Radio 4

Hay recomendaciones básicas que toda persona a cargo del cuidado de mayores en situación de dependencia debe saber. El trabajo de cuidar no es fácil, exige en el profesional flexibilidad y apertura para enfrentar continuamente diversos retos emocionales.

Debe aprender a conocer y enfocar sus sentimientos al tiempo que optar siempre por el optimismo y entusiasmo por el bienestar de la persona que está bajo sus cuidados. Cuidar y acompañar a una persona muy mayor plantea preguntas y reflexiones sobre la transitoriedad de la vida y despierta sentimientos de angustia, preocupación o impotencia. Por esta razón, reconocer este contexto permitirá al cuidador asumir los retos de su trabajo y entablar una relación enriquecedora. Presentamos 15 recomendaciones redactadas con base en el Tratado de Geriatría de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, las cuales son útiles para la práctica diaria:

1. Aceptar a la persona tal y como es, sin prejuicios de etnia, sexo, nacionalidad, procedencia, enfermedad u otros.

2. Realizar un plan de cuidados diarios para desarrollar de manera sistemática. Esto facilitará tanto al cuidador como a la persona cuidada conocer el horario de actividades y ritmos del cuidado. Proporcionará seguridad a las dos partes. Los objetivos en el plan de cuidado deben ser justos, alcanzables y a corto plazo, no deben generar frustración en su planteamiento.

3. En el plan de cuidado se deben tener en cuenta las preferencias y hábitos de la persona en situación de dependencia hasta donde sea posible.

4. Actuar serenamente y competente. El trato debe ser respetuoso, profesional y humano. No obstante, también debe haber firmeza para evitar la sobreprotección, la cual suele fomentar aún más la situación de dependencia.

5. Evitar la jerga infantil para hablar o dirigirse a la persona mayor. Referirse a la persona solamente con adjetivos como “bonito”, “mi guapo”, “mi guapita” o similares puede llegar a ser humillante, irónico y menoscaba la autoestima de la persona.

6. La excesiva confianza no es positiva solamente porque la otra persona se encuentre en situación de alta dependencia. Es mejor un trato normal, con respeto y con intenciones de aprendizaje. La confianza siempre es un valor que se gana y depende de la relación de cuidado.

7. Es importante que el profesional a cargo del cuidado se identifique por su nombre y rol, así podrá ser reconocido claramente por las personas a su cuidado, principalmente si éstas tienen algún grado de dependencia o visión disminuida.

8. Respetar la individualidad de cada persona. Es poco profesional catalogar a “todos” los mayores, por ejemplo en una residencia, bajo un mismo denominador. Aunque puedan presentar problemas y enfermedades similares, cada persona debe ser concebida individualmente.

9. Es importante que el profesional de la geriatría esté dispuesto a escuchar, apoyar y explicar. ¿Qué quiere decir esto? Básicamente significa facilitar a la persona a tomar sus propias decisiones. No se pide al profesional de la geriatría solucionar todos los problemas, porque esto no está a su alcance. Por el contrario, dedicar tiempo para compartir las preocupaciones de la persona y su entorno familiar es el principio del apoyo emocional.

10. Mantener el contacto visual y táctil (por ejemplo, tomar su mano al dar una respuesta) cuando se hable con la persona mayor en situación de dependencia. Dirigirse directamente a la persona y no tanto a su acompañante.

11. No es necesario alzar la voz, a menos que haya problemas de audición.

12. Para las personas hospitalizadas es fundamental brindar una buena acogida y proporcionar toda la información necesaria sobre el entorno y medio físico: explicar dónde están los timbres, el baño, las baranillas y otros). Igualmente, presentar a sus compañeros genera confianza.

13. Respetar la intimidad, retirándose en el momento apropiado, por ejemplo en el baño y al recibir una visita.

14. Se debe ayudar al mayor solo cuando sea necesario y se le debe estimular, en lo posible, para que intervenga en sus cuidados. Se debe reconocer su aporte y experiencia.

15. Ayudar es una tarea facilitadora, no sustitutoria. En geriatría el cuidador facilita, no sustituye a la persona cuidada.

INFORMACION PUBLICADA EN "INFOELDER"

Publicar un comentario